Relatos reales de nuestra Semana Santa. Una historia de gracias y mil gracias

Ayer recibimos esta bonita historia a través de nuestro correo electrónico. Tras responder a nuestro interlocutor, le hemos solicitado permiso para reproducirla, porque nos parece conmovedora y porque da buena muestra de que nuestra Pasión esconde mil y una historias de cofradías que merece la pena conocer y esta sin duda, es una de ellas:

Cacereño, aunque residente en Madrid desde los 3 años (ahora tengo 41). Procesioné por primera vez con un año y tres meses (la subida de Pintores en los Ramos) y desde entonces mi única obsesión fue la de cargar. Soy bajo para una época en la que tenías que medir algo más de 1,70 para que te dejaran “arrimar el hombro”, así que mi obsesión era tal, que tomaba todos los días 3 litros de leche. Todos los días.

Mi ilusión se vio cumplida a la edad de 16 años. Cargué en el Cristo de La Buena Muerte, a la entrada de la Plaza, atrás y en el medio. Sonaba Saeta, yo lloraba y mi madre, al verme, también.

Desde entonces cargaba todos los años en “La Burrina”, “La Misericordia”, Batallas, “El Perdón” (excepto 5 años que llevé una cruz), “El Cristo de la Buena Muerte” (al que siempre fui fiel. Nunca he cargado “La Esperanza”), la madrugada, Los Estudiantes y Nuestra Señora del Buen Fin y Nazaret.

Todos los años, con ilusión renovada acudía a Nuestra Semana Santa, y participaba en todo lo que podía, sintiendo envidia de todos los que vivíais en mi ciudad y podías participar más de ella. Recuerdo un año con 22 años, tras trabajar toda la noche, dormí tres horas y conduje desde BARCELONA hasta Cáceres, donde me esperaba mi madre con la túnica de los Ramos preparada para cargar con “El Cristo de la Buena Muerte.”...

Me he criado viendo a Fernando Montes Macías hacer fotos, recuerdo a Alonso Corrales contarle a mi primo Nacho que iban a refundar El Cristo Negro, he vivido la refundación también de Batallas, he cargado con Galiche, he aguantado el paso a la voz de "La Navera"... tantos recuerdos...

Pertenezco a una generación maravillosa de Hermanos de Carga, pero a la vez muy viciada de malas artes, sin duda forjadas por tantos años de penuria y de constante búsqueda de mejora. Turnos sin relevo, escasa ayuda a los jóvenes, malas formas o mala educación de algunos Jefes de Paso, postureo... así que los jóvenes que veníamos apretando queríamos cambiar esas cosillas...

En concreto, sentía un especial Amor por la Virgen de ..... No entendía que no lleváramos una banda detrás, lo que dificultaba mucho cargar convenientemente y afeaba la marcha. Así que me sumé a una “lucha” para que se contratara una banda detrás, para que el paso fuera más lento, para que las curvas se hicieran lentas y cuadradas, para que hiciéramos una recogida digna, para que... para que se le diera la importancia que merece la Madre de Dios y el paso, a mi juicio, que mejor la representa. Era una procesión con escasísimo público.

No calaban estas ideas porque había una generación de veteranos que si bien son grandes amigos míos entendían las procesiones de una manera muy distinta. Básicamente decían que el paso debe ir “rápidito” que si no se hace pesado. No obstante, muchos compartíamos otra opinión, respetando a esos grandes Cofrades y a los que debemos tanto y tanto.

El día que el Mayordomo (con la que me he criado Semanasanteramente hablando) me anunció que tendríamos banda detrás me colmó de ilusión, y más cuando supe que era la de...

Hace ahora 18 años tuve un accidente de tráfico muy grave, que me dejó secuelas serias en las cervicales, así que tras un intento, tuve que dejar de cargar.

No obstante, me ofrecieron ser Jefe de Paso de ... No me presenté para ello y en un principio lo rechacé, no me vi capaz. Pero tras una laaaaarga charla con mi primo, .... (autor de dos libros de Semana Santa, al que sin duda conocéis) y gran vividor de La Pasión, me convencí para intentar tantas cosas que yo pedía cuando cargaba: mejor explicación de todo lo que iba a suceder a lo largo del recorrido a los Hermanos de Carga, diálogo con ellos y trato más humano, igualarles de la mejor manera posible, que el paso fuera lento a la música, no bajar el paso en mitad de una marcha, hablar cada año con el Director de la banda para configurar una recogida digna y para decirle donde haría los relevos y descansos...

Esto supuso un enfrentamiento por parte de esos veteranos que no entendía ese concepto. Veteranos a los que quiero, pues son amigos y como si fueran de mi familia. Gente a la que quiero muuuucho, pero que me critican año tras años por darle media hora más a la procesión. Mucho más no se puede demorar, ya que se tiene que recoger a las .... como mucho por... Llevo ya unos años pidiendo que se adelante media hora la hora de comienzo... a ver si se consigue, je, je.

Todos los años me disgusto por estos enfrentamientos, que si bien no son más que meras discusiones bajo el respeto, me afectan profundamente por no contar con el apoyo de gente a la que quiero tanto.

Pues bien, tengo que decir, además, que desde hace tres años me nació mi segundo hijo con una cardiopatía muy grave, por lo que no puedo ir toda la Semana Santa. Voy el mismo ... por la madrugada, paso todo el día ahí, procesiono, y en cuanto acaba regreso a Madrid.

Gracias a vosotros VIVO nuestra Semana Santa. No sé como agradecer tanto esfuerzo. Gracias y mil gracias. Pero además este año volvía especialmente triste ya que si a mí me parecía que lo habíamos hecho bien, seguía el “intercambio dialéctico” de esas personas... así, cuando llegué a Madrid, roto de cansancio, a las 3 de la madrugada, me puse a ver vuestros vídeos de la procesión. Y lloré. El paso, la procesión, estaban muy cerca de lo que yo soñaba cuando cargaba. Iban de dulce. ¡Qué delicia de Hermanos de Carga y de Banda de Música!

Aún así comentaba con mi mujer y mi primo ... , si merecía la pena tanto desgaste con gente a la que quería tanto...

A los pocos días, leer que considerabais uno de los momentos de la procesión como de lo mejor de este año (aunque creo que fue maravilloso todo el recorrido), así como pensar en la mayoría de comentarios de Hermanos me animó y me hizo comprender que sí, que merece la pena. Que la Semana Santa de Cáceres encierra tantas historias, tanta pasión, tanto AMOR, que merece la pena luchar por intentar mejorarla. Que opiniones hay muchas y todas enriquecen. Y que hay que opinar sin imponer y sobretodo respetar porque todos estamos en el mismo barco.

Gracias y mil gracias por acercarnos algo tan grande. Gracias porque entiendo que el esfuerzo es sublime. Gracias porque no desistís. Gracias porque aún os quedan fuerzas para hacer los "programas". Gracias porque tratáis estos temas delicados con cariño, con críticas maravillosas y CONSTRUCTIVAS. Gracias por amar tanto la Semana Santa de “mi tierra”.

Perdón por el tostón, pero necesitaba que entendierais el contexto desde el cual os agradezco vuestra labor.

A este relato real, le contestamos que evidentemente el paso fue de dulce durante toda la procesión, solo que el paso por ese lugar fue para nosotros aun más especial simplemente porque tuvimos oportunidad de estar un poquito más pendiente del paso que de las cámaras, y eso nos permitió conmovernos más. Les animamos a todos ustedes a compartir sus historias con nosotros, a escribirnos, a interactuar ya que así también se construye Semana Santa. Compartiendo las vivencias y aquellas experiencias que la hacen grande. Cada cofrade vive una experiencia personal que merece la pena conocer. Hemos tenido que suprimir algunos datos del relato para preservar el anonimato de nuestro interlocutor, a quien tenemos que agradecer además que no solamente está en los buenos momentos de TuSemanaSanta.com, sino que también, cuando hemos tenido dificultades, siempre ha sido el primero o de los primeros en alzar la voz para mandarnos su apoyo y su aliento.

Un último apunte a colación de todo lo anterior: Es obvio que los pasos de Cáceres van andando cada vez mejor y para ello los hermanos y hermanas de carga tienen que hacer un esfuerzo mayor, requiriendo de un poco más de sufrimiento (penitencia), que sin duda merece la pena, para que la mecida y el "andar" de los pasos emocione aún más al público y le haga sentir sentimientos más especiales hacia nuestro Padre Nazareno o nuestra Madre Dolorosa. A Cáceres ya no le vale el bailoteo soez con Macarena de Abel Moreno, Cáceres y su Semana Santa quieren mecidas eternas, a velocidad de óleo, completamente acompasadas a la música y que sean los pasos (y no los parones del cortejo y del paso bajado a horquillas) los que vayan despacio ante sus ojos para que puedan recrearse en Él con una oración, una petición o un agradecimiento.





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1 comentarios:

LolyJia2806 dijo...

Me ha encantado. Yo soy también de las que me gusta ir a compás y despacito. Para que todos los presentes la disfruten, que se emocionen, que rezen, que lloren,que pidan,que agradezcan, que canten. Que cada uno lo viva a su manera. Y cierto que muchos van al postureo dichoso. No lo soporto. Y cierto también que poco a poco, con el esfuerzo de algunos las cosas van cambiando.
Gracias por compartir tu historia con todos nosotros, no desista, porque sí MERECE LA PENA.